La detención de la madre de Ángel y su pareja en Comodoro Rivadavia ha marcado un punto de inflexión en la investigación por la trágica muerte del menor. Ambos se encuentran bajo custodia en dependencias policiales, donde permanecerán separados. La acusación principal en su contra es por homicidio agravado, tras hallarse lesiones previas en el cuerpo del niño que llevaron a la Justicia a actuar.
Este caso ha generado un intenso debate en la sociedad argentina sobre el rol de las instituciones en la protección infantil. Se reveló que el juez de familia desestimó antecedentes de maltrato de la madre, permitiendo que obtuviera la custodia del niño a pesar de las advertencias de su familia de crianza. En las próximas 48 horas, ambos detenidos enfrentarán una audiencia de control y formalización de cargos.
La muerte de Ángel ha provocado una ola de indignación en el país, cuestionando la efectividad del sistema de protección de menores. Organizaciones de derechos humanos están exigiendo reformas judiciales que aseguren la protección adecuada de los niños y que las denuncias por maltrato sean tomadas en serio. A medida que avanza la investigación, la presión sobre las autoridades para proporcionar respuestas crece, reflejando una necesidad urgente de cambio en el tratamiento de estos casos.